FÓSIL AMMONITES

El fósil ammonites proviene de un molusco cefalópodo, los ammonoideos. Estas criaturas habitaron nuestro planeta hace 400 millones de años, hasta que hace 65 millones de años un enorme meteorito de 10 km de diámetro extinguió al 70% de las especies de la Tierra, entre ellos nuestros protagonistas.

Pero hasta la más humilde criatura puede dejar huella de su paso por la Tierra.

Aunque su forma es relativamente simple, los fósiles amonites ofrecen cantidad de información a los paleontólogos para datar y estudiar las formaciones rocosas de otras eras.

Los ammonites son animales marinos que prosperaron en las Eras Paleozoicas y Mesozoicas, parientes extintos de los calamares, pulpos, sepias y nautilos que conocemos en nuestros días.

Podían nadar gracias a la construcción única de su caparazón, que se dividía en una serie de cámaras de aire. El aire proporcionaba flotabilidad al animal, y al igual que los cefalópodos modernos las amonitas se movían por el los océanos y mares usando propulsión a chorro.

Como las amonitas vivían exclusivamente en ambientes marinos, su presencia nos indica indica la ubicación de los mares prehistóricos como el Mar de Tetis.

Se han descrito varios millares de especies, que se distribuyen de forma variable en unos 1.800 géneros.

¿Cómo eran los ammonites?


Los ammonites son animales marinos protegidos por una sola concha formada por un mineral llamado aragonita, generalmente enrollada en forma de espiral plana, que puede llegar a medir hasta dos metros de diámetro. ¡Como la rueda de un camión!

La concha se divide en dos partes: el “fragmocono”, donde se almacenan los gases que controlan la flotabilidad del animal; y la “cámara interior” que albergaba su cuerpo o partes blandas.

Las partes blandas son poco conocidas porque los fósiles solo conservan la concha. Los expertos suponen que eran parecidos a los actuales nautilos, con una corona de tentáculos en la cabeza asomando por la abertura de la concha, mientras que el cuerpo blando permanecía en el interior.

¿Sabías que sólo examinando las características de las conchas fósiles se puede saber si los ammonites eran buenos o malos nadadores?

Los peores nadadores habitaban en fondos marinos cercanos a la costa, mientras que los mejores vivían nadando en mar abierto.

¿Por qué se llaman ammonites?


Si te fijas, la forma de los fósiles amonites recuerda a los cuernos de un carnero. Este parecido fue lo que llevó a Plinio el Viejo, un naturista latino de hace 2.000 años, a llamar a estos fósiles “ammonis cornus” (cuernos de Ammon), haciendo referencia al dios “dios Ammon”, sobrenombre del dios romano Júpiter, que era representado con cabeza de hombre y cuernos de macho cabrío.

¿Cómo se forman los fósiles amonites?


Cuando un organismo muere y su cadáver es enterrado en poco tiempo por los sedimentos, se salva de la intervención de los agentes biológicos y mecánicos crecen mucho las posibilidades de que fosilice.

Obviamente es mucho más sencillo que lo hagan las partes duras como conchas y huesos, que las partes blandas como los músculos y vísceras que a pesar de su enterramiento siguen expuestos a la acción de las bacterias. Todo depende de lo hermético que sea el envoltorio protector que rodea al organismo.

El proceso de fosilización comienza a partir de la desaparición de las partes blandas y el relleno de los huecos por el sedimento circundante. En ese momento empiezan a producirse una serie de transformaciones químicas que poco a poco van sustituyendo los compuestos orgánicos de esos restos por minerales.

Historia Cueva de la Pileta

La cueva de la Pileta es una cueva situada en Benaoján, provincia de Málaga en España. Es un yacimiento prehistórico con arte parietal del Paleolítico y restos neolíticos, descubierto en 1905 por José Bullón Lobato, y explorado y estudiado por Willoughby Verner, Henri Breuil y Hugo Obermaier. La cueva reúne numerosas pinturas y grabados de estilo francocantábrico con representaciones de cérvidos, caballos, peces, cabras, toros, una foca, un bisonte, signos abstractos y figuras indeterminadas. Se trata de un importante conjunto que aporta interesantes datos sobre la expansión del arte paleolítico fuera de sus áreas clásicas de desarrollo (norte de España y SO de Francia). Asimismo se han hallado también figuras negras esquemáticas del Eneolítico y restos materiales neolíticos (cerámica pintada e incisa). Es uno de los principales atractivos turísticos de la serranía de Ronda.

LA CUEVA DE LA PILETA Y LA FAMILIA BULLÓN

La Cueva de la Pileta está vinculada a la familia Bullón desde su descubrimiento por José Bullón Lobato (1870 – 1940), el agricultor que arrendaba la finca en la que se halla.

Fue un día de primavera de 1905 que José Bullón Lobato decidió explorar una sima próxima a su casa de la que salían cada anochecer bandadas de murciélagos. Su propósito era buscar guano para abonar las tierras y aumentar la producción, pues se las veía y deseaba para cumplir con una renta de casi media tonelada de trigo anual. La sima resultó ser la entrada a una gran cueva que le maravilló, y en la que halló huesos, cacharros de cerámica y pinturas en las paredes, representando animales y unos signos que nunca había visto.

Tras encontrar en sus primeras incursiones las primeras pinturas rupestres denominó al enclave Cueva de los letreros que más tarde tomó el nombre de la Pileta por el cerro en el que se encontraba.

La noticia no tardó en extenderse por los pueblos de los alrededores y en 1907 el coronel retirado Willoughby Verner, residente en la cercana ciudad de Algeciras, conoció la existencia de la cueva mientras se encontraba en la localidad de Jimera de Líbar.

Años después del hallazgo, en 1909, Willoughby Verner un militar británico retirado afincado en Gibraltar, que solía recorrer la zona llevado por su afición a la ornitología, supo del hallazgo de José y conoció la cueva guiado por éste.

Posteriormente en el año 1911 se escribió unos artículos «Letters from Wilder Spain. A mysterious Cave» para la revista inglesa The Saturday Review. que fueron leídos por el abate Henri Breuil, toda una autoridad en las culturas prehistóricas, despertando tanto su interés que organizó con otros investigadores como Hugo Obermaier, Pablo Wernert y Juan Cabré una expedición a la cueva en 1912. Aquella campaña vino a significar el descubrimiento científico de la cueva de la Pileta, pues los investigadores autentificaron y catalogaron las pinturas rupestres descubiertas.

Como consecuencia de estas visitas aparecería la monografía La Pileta a Benaojan: (Malaga) (Espagne) bajo el patrocinio del príncipe Alberto I de Mónaco.

La tarea duró más de un mes debido al elevado número de motivos gráficos que contenía la cueva, y habría durado más de no haber contado con la colaboración de José y los pequeños escalones que éste había ido labrando en los lugares más difíciles. Hasta entonces, José no había tenido una idea real de lo que había descubierto y de su importancia, pues como la mayoría de las personas de la época, nunca había oído hablar de culturas prehistóricas. Finalizada la campaña, los investigadores partieron preocupados por el destino que le esperaba a la cueva, instando a José a protegerla de cualquier daño, cosa que él aseguró, lo haría.

Fue así como una sencilla familia de agricultores se convirtió en pionera en la protección de un arte por entonces apenas reconocido, considerado posteriormente uno de los patrimonios más excepcionales del pasado de la Humanidad.

La relevancia de la cueva de la Pileta tuvo su reconocimiento en 1924, cuando fue declarada Monumento Histórico Nacional y nombrado Guarda Oficial de la misma a Tomás BullónGarcía (1902 – 1961), el primogénito de José. Ese mismo año de 1924, Tomás había descubierto la entrada por la que se accede actualmente a la cueva, un hallazgo que facilitó en gran medida la visita de la estación rupestre.

Cabe destacar también entre los hallazgos de Tomás, el descubrimiento en 1933 de una galería de un kilómetro de longitud llamadas Nuevas Galerías y las Galerías del SEU donde se localizaron esqueletos humanos, entre sus proezas, el haber sido la primera persona en descender hasta el fondo de la Gran Sima, un pozo vertical de más de setenta metros de profundidad y, entre sus obras, los trabajos de acondicionamiento que hicieron factible la visita del público.

En la década de 1940 se procedió a acondicionar el interior de la cueva tallando escalones allí donde era necesario con el objetivo de facilitar el tránsito por su interior.1No sería hasta 1992 cuando los hijos de Tomás Bullón acompañados por el grupo de espeleólogos del Grupo Espeleológico Alpino Rondeño (GEAR) de Ronda descubrieron un nuevo tramo en la cueva de 250 metros de longitud.

Tomás, llamado por las crónicas “el hijo de la cueva”, fallecería sin ver la carretera que abrió definitivamente las puertas de la cueva al mundo. Construida en los años sesenta, desde el municipio de Benaoján (Málaga), representó el final del aislamiento de un en clave al que sólo se podía acceder tras recorrer a pié o en caballerías casi cuatro kilómetros de sendas. Tomás dedicó su vida a las tareas propias del campo y a la cueva, siempre vigilante y atento cuando era requerido para mostrar sus maravillas. Logró, poco antes de morir, la aspiración de todo agricultor, ser el propietario de las tierras que trabajaba, el Rancho de Harillo y, por consiguiente, de la cueva que éstas ocultaban. Los hijos varones de Tomás “echaron los dientes” en la cueva como su padre. Éste les había inculcado un respeto casi reverencial por ella, transmitiéndoles también un valioso bagaje desconocimientos, adquiridos en su relación con los más destacados investigadores del tesoro cultural que el destino había puesto en sus manos.

La labor de los hermanos Bullón, Eloy (1932 – 1996), Tomás (1936 ­ 2012), José Antonio y José, empezó a principios de los años cincuenta: ampliaron la anchura de los escalones que jalonan la cueva (de cincuenta centímetros a un metro), completaron el cerramiento de seguridad de las tres bocas de acceso, descubrieron en 1992 una galería virgen de doscientos cincuenta metros de longitud, hallaron pinturas y grabados rupestres que habían pasado desapercibidos a otros…La aportación fundamental de los hermanos Bullón fue establecer un plan de uso y gestión del enclave acorde con el espíritu de conservación que debe dirigir el tratamiento de todo bien a proteger.

Hoy, cuando gran parte del arte rupestre descubierto en España ha desaparecido o es apenas reconocible, la cuarta generación de la familia, José Tomás y Rosario, continúa guiando los pasos de los visitantes por el continente y contenido de una estación rupestre que se muestra en excelente estado de conservación, “congelada en el tiempo” por una labor secular apenas conocida que es ejemplo en la difícil tarea de proteger y conservar el primer arte, el llamado Arte de las Cavernas.

Geológicamente la Sierra de Grazalema, junto al resto de las denominadas zonas externas de la cordillera Bética, tuvo su origen en los sedimentos calcáreos depositados en el fondo del mar de Thetys a partir del periodo jurásico. Estos sedimentos fueron elevados durante la orogenia alpina como consecuencia de la colisión de la microplaca de Alborán y la placa ibérica durante el mioceno inferior.
A partir de su emersión el conjunto calcáreo se vio sometido a la acción erosiva de los agentes ambientales. La sierra de Líbar, en cuya vertiente oriental se encuentra La Pileta, actuó desde un principio como vía de drenaje de las aguas del cercano río Guadiaro aprovechando las aguas las grietas abiertas en la roca durante el plegamiento del cerro. De este modo la cueva va progresivamente formándose y ensanchando sus galerías desde el plioceno.

En una primera etapa la cueva permanece totalmente inundada al encontrarse por debajo del nivel del río. Progresivamente a lo largo del pleistoceno y conforme el cauce del Guadiaro forma el valle en el que hoy se encuentra van quedando galerías libres de agua mientras que se forman otras en niveles inferiores. Corresponden a esta etapa de formación de la cueva la génesis de gran parte de las estructuras estalagmíticas presentes por la filtración de agua a través de las grietas de techos y paredes y el arrastre de minerales disueltos.

Con posterioridad a la bajada del nivel del río debió producirse un segundo fenómeno de inundación en la cueva, provocado quizás por el cierre temporal de las vías de drenaje al exterior, que ocasionaron un nuevo episodio erosivo que tuvo como consecuencia la formación de olas de erosión y el desgaste de paredes y columnas.

Tras la posterior desaparición de las aguas subterráneas el sistema de galerías queda expuesto y se abre la entrada principal por la rotura de la montaña en una falla que dará también lugar al polje Harilla situado a los pies de la ladera.

¿Qué significan las banderas de colores en las montañas?

En diferentes cumbres de cerros y montañas, o al ingresar a distintos refugios, solemos encontrar una serie de cinco banderas de colores, aunque pocos conocen su explicación.

En muchas de las montañas, principalmente en el Everest, se suelen ver en la cima una serie de banderas de colores, aunque poco se sabe sobre su significado.

En el año 800 por primera vez el budismo llegó al Tibet. Hasta aquel entonces, los habitantes de dicha región seguían la religión Bon, una práctica shamanística y era algo común colgar banderas de cinco colores, en representación de los cinco elementos.

Eso se realizaba bajo la creencia de que dichos estandartes ofrecían protección.

Al vincularse el budismo con las banderas Bon, los mantras e iconografías se pintaron sobre las banderas, creando los orígenes de lo que es conocido hoy como banderas tibetanas de oración.

El rito comienza con los rezos cantados por el lama. Después, las banderas de oración son puestas a merced del viento y cada expedicionario recibe un amuleto de la suerte.

Como ofrenda, se lanza al aire un poco de harina y arroz. Una vez elevado el espíritu, se sube la temperatura corporal gracias a un licor sagrado. Tras la puja, sólo toca esperar que el viento sople a su favor.

Si bien se suelen ver en lo más alto de determinadas montañas, lo cierto es que no hay una indicación exacta sobre dónde ponerlas (respecto a las cumbres), y se pueden ver en diferentes lugares, pero si hay que tener en cuenta que se las aconseja ubicarlas al aire libre.

Con el tiempo, las banderas tomaron una importancia que va más allá de la utilización en el tibet, y se las empezó a relacionar con la montaña, más allá de una ubicación geográfica.

A su vez, existen dos tipos de banderas:

  • Las horizontales, denominadas lung ta: (significa «caballo de viento») en tibetano.
  • Las verticales denominadas Darchor: «Dar» significa «para aumentar la vida, fortuna, salud y dinero», «Cho» significa «todos los seres sensibles».

De izquierda a derecha, este es el orden y el significado de cada bandera:

  • AZUL (CIELO Y ESPACIO)

  • blanco (el aire y el viento)

  • rojo (EL fuego)

  • VERDE (EL AGUA)

  • AMARILLO (LA tIERRA)

Por último, el fin de las Banderas de Oración es las de ser colgadas donde el viento pueda activar las bendiciones.

El sol, el viento y la lluvia las descolorarán o desgastarán con el tiempo, lo que nos proporciona un recordatorio sutil de que todas las cosas son impermanentes o temporales.

Las 10 Montañas más alta de España

Tenerife, Pirineos y Sierra Nevada reúnen las diez montañas de España más altas, cada una con sus particularidades. Además de su altura, te mostramos algunas de las rutas más interesantes para descubrirlas, si es que aún no lo has hecho.

La COVID-19 no solo ha modificado una parte de nuestros hábitos y rutinas: ha logrado que muchas personas se replanteen su tiempo de ocio y elijan opciones saludables como las caminatas y excursiones al aire libre.

Listamos las 10 montañas de España más altas (de mayor a menor) y desvelamos algunas de sus rutas para conocerlas. Si te animas, recuerda hacerte con la indumentaria adecuada e informarte acerca del terreno y las condiciones meteorológicas para que disfrutes de la experiencia al máximo.

1º TEIDE 3.718 m.


Con una altura de 3718 metros, el Pico del Teide, en la isla canaria de Tenerife, es la montaña española más alta. Coincide, además, que es un importante volcán (su altitud sobre el lecho oceánico asciende a 7500 metros) y que se ha convertido en el principal reclamo del Parque Nacional del Teide, el espacio natural donde se ubica, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2007. A la base de la montaña se llega en autobús o coche y desde allí se coge un teleférico que te lleva hasta el Mirador de la Rambleta (3555 metros). Desde este punto es posible realizar rutas a pie como la del Mirador de la Fortaleza, Pico Viejo y Telesforo Bravo, que da acceso, entre otros, al cráter (para ello hay que solicitar un permiso).

2º MULHACÉN 3.479 m.


Sus 3479 metros le convierten en el pico más alto de la Península Ibérica. El Mulhacén forma parte de la Cordillera Penibética y se sitúa en el Parque Nacional de Sierra Nevada (Granada). Quienes se animen a conocerlo tienen varias rutas entre las que elegir como la que parte de la Hoya de la Mora y la Hoya del Portillo. Este último camino empieza en Capileira, un pequeño pueblo de la Alpujarra granadina. Algunos senderistas hacen noche en el Refugio de Poqueira. El Mirador de Trevélez y el Alto del Chorillo son otras dos de las localizaciones que merece la pena visitar.

3º ANETO 3.404 m.


En el Parque Natural Posets-Maladeta, en el Valle de Benasque (Huesca), se localiza el Aneto, la tercera montaña más alta de la geografía nacional gracias a sus 3404 metros. Se da la circunstancia, asimismo, que es el pico más alto de los Pirineos. Es posible elegir entre una ruta norte y otra sur: la primera parte del aparcamiento de La Besurta y la segunda desde el Puente de Corones. En tu visita al Valle de Benasque, no olvides organizar una salida al Mirador del Aneto, opción ideal para las familias.

4º VELETA 3.396 m.


Como el Mulhacén, para visitar este pico de 3396 metros debes desplazarte hasta Sierra Nevada (Granada). Desde el aparcamiento de la Hoya de la Mora parte también una de sus caminatas más conocidas. En el transcurso de este trayecto pasas (entre otros) por el monumento dedicado a la Virgen de las Nieves y la Estación de Borreguiles. Desde su cima, y con el cielo despejado, la vista alcanza a ver Sierra Morena y Sierra de Cazorla, ambas en la provincia de Jaén.

5º POSETS 3.371 m.


La segunda montaña más alta de la Cordillera Pirenaica es también una de nuestras cimas más impresionantes (3371 metros). Se conoce asimismo con el nombre de Punta de Llardana y está en Huesca, como el Aneto. La Ruta Real es uno de los trayectos que más se repite entre los excursionistas: comienza en el Puente de Espigantosa (Valle de Eriste) y transcurre en dirección Canal Fonda y collado del Diente de Llardana. El refugio Ángel Orús es muy conocido entre la gente que visita esta zona.

6º ALCAZABA 3.366 m.


Junto al Mulhacén y Pico Veleta, la montaña de La Alcazaba con sus 3366 metros es una de las cimas de referencia de la Cordillera Penibética en Sierra Nevada (Granada). Desde el pueblo de Trevélez parte una de las excursiones más bonitas que invita a descubrir parajes como las Siete Lagunas.

7º MONTE PERDIDO 3.355 m.


Reúne dos singularidades: en su cara norte se localiza uno de los poco glaciares que a día de hoy existen en Pirineos y que es el macizo calcáreo de mayor altura de Europa (3355 metros). Se encuentra en el Parque Nacional Ordesa-Monte Perdido (Huesca), reconocido por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad. Algunos de sus parajes más emblemáticos son la cascada de Cotatuero, la Cola de Caballo, el refugio de Góriz… Puedes ascender desde la Pista de las Cutas o la zona de la pradera de Ordesa.

8º CILINDRO DE MARBORÉ 3.328 m.


Es uno de los picos del macizo de Monte Perdido. De hecho, les separan muy pocos metros en altura: Marboré mide 3328 metros y Monte Perdido, 3355 metros. Su nombre rinde homenaje a su cara norte, pues su forma es similar a la de un cilindro geométrico. También a que en esta misma cara se encuentra el Ibón de Marboré o Lago de Pineta, ya que el Cilindro de Marboré se encuentra precisamente en el Valle de Pineta donde nace el río Cinca. Las mejores vistas de este valle se consiguen desde el Balcón de Pineta.

9º MALADETA 3.308 m.


Su localización geográfica es próxima a otras dos de las montañas de España más alta, el Aneto y Posets. De ahí que se encuentre en el Parque Posets-Maladeta. La cumbre de la Maladeta asciende a 3308 metros. Se puede partir desde zona conocida como La Besurta y desde aquí subir a La Renclusa, el Glaciar de la Maladeta y Collado de la Rimaya.

10º VIÑAMALA 3.299 m.


La última parada de este recorrido por las montañas de España más altas es el Pico Viñamala con 3299 metros. Una parte de la montaña pertenece al Parque Nacional de Ordesa-Monte Perdido (Huesca) y la otra a los Altos Pirineos, que es un departamento francés de la región de Occitania. Para los menos experimentados, la ruta más fácil tiene como punto de partida la presa de Ossoue. Otros caminos por los que transitar son el Valle de Ara y el Valle de Gaube.

Los 14 ochomiles del mundo

Las montañas son bellas, imponentes, temibles, majestuosas… Más antiguas que el tiempo, aparecen de la nada y se yerguen orgullosas, invencibles; sabiendo que dominan las tierras que roza la luz del sol y que son temidas y adoradas por los diminutos seres que las usan como refugio.  Las montañas son los huesos de esos gigantes caídos en combate tanto tiempo atrás. La columna  del inmenso dragón que sobrevolaba el mundo con su aliento de fuego.  Las montañas tienen ese aura de misterio que resulta tan atrayente a los simples mortales. Para ellas no existe el tiempo ni el espacio, solo el mundo a sus pies.

Son muchos los valientes a lo largo de la historia que han conseguido, o por lo menos intentado, ser los primeros en coronar las cimas más altas del mundo, observar desde las alturas de los dioses la creación y sentir lo insignificantes que resultan el mundanal ruido y los problemas terrenales cuando se mira al mundo por encima de las nubes. Las ansias de descubrimientos y de ser los primeros en algo parecen ser dos de las grandes motivaciones tras las pisadas de esos escaladores y alpinistas.

¿La recompensa a tanto esfuerzo? La belleza natural que solo puede apreciarse desde las alturas, la satisfacción de haber superado los límites del ser humano a base de esfuerzo y trabajo duro y el recuerdo de haber vivido una aventura diseñada por la mismísima Gaia, la madre Tierra, solo para aquellos que estén dispuestos a arriesgarlo todo.

En el mundo solo existen 14 cimas que superen los famosos 8.000 metros respecto al nivel del mar, las más grandes de entre las grandes. Las escarpadas laderas y las nevadas cumbres esperan pacientes a que el tiempo, su único enemigo, haga mella en su superficie mientras nosotros nos maravillamos con su altura y poderío. Repasamos sus características y su historia en esta nevada fotogalería.

1º EVEREST – 8.850 m.


¿Quién no conoce el pico más alto del planeta? Tiene 8.850 metros de altura y su nombre lo toma del famosos geógrafo galés George Everest. Está localizado en la cordillera del Himalaya y los primeros alpinistas que lograron coronarlo fueron Edmund Hillary y Tenzing Norgay el 23 de mayo de 1953. El nombre tibetano para el Everest es Chomolungma o Qomolangma, que significa «Madre del universo».

2º MONTE K2 – 8.611 m.


El segundo pico más alto del mundo tiene 8.611 metros y está en Tibet y Pakistán. La primera ascensión a este mortal gigante del alpinismo la realizaron los italianos Achille Compagnoni y Lino Lacedelli el 31 julio de 1954. Es, posiblemente la montaña más difícil de escalar. De hecho, el 25% de quienes intentan alcanzar la cima mueren en el intento.

3º KANGCHENJUNGA – 8.586 m.


Con un nombre impronunciable el Kanchenjunga es el tercer pico más alto del mundo tras el Everest y el K2. Tiene 8.586 metros de altura y es el pico más alto de India y el segundo más alta de Nepal. Su nombre significa «los cinco tesoros de las nieves».

4º LHOTSE – 8.516 m.


Esta maravilla de la naturaleza mide 8.516 metros y es el cuarto pico más alto del mundo. A pesar de ser más bajo, no fue hasta el 18 de mayo de 1956 cuando los suizos Fritz Luchsinger y Ernst Reiss lo coronaron. Actualmente el Lhotse tiene cinco rutas en su cara sur y una en su cara oeste.

5º MAKALU – 8.463 m.


Es una cima mítica entre los ochomiles. Es el quinto pico más alto del planeta, con 8.463 metros, y hace frontera entre Nepal y el Tíbet. Para ascender hasta su punto más alto no solo vale con ser un experto caminante, sino que requiere técnicas de escalada en roca y hielo, lo que le convierte en uno de los picos más inaccesibles del mundo.

6º CHO OYU – 8.201 m.


Sus 8.201 metros de altura le convierten en el sexto pico más alto entre los ochomiles. La primera ascensión la realizaron el 19 de octubre de 1954 los austriacos Herbert Tichy y Joseph Joechler junto con el sherpa Pasang Dawa Lama. Su nombre significa en tibetano «diosa turquesa».

7º DHAULAGIRI – 8.167 m.


Fue uno de los picos que más tardó en ser coronado. Hasta el 13 de mayo de 1960 nadie había pisado la cima, situada a 8.167 metros sobre el nivel del mar. Es el pico más alto de los cinco que forman el macizo de mismo nombre y el único del mismo que supera los 8.000 metros. Su nombre en sánscrito significa «montaña blanca».

8º MANASLU – 8.156 m.


Con 8.156 metros y situado en Nepal, es el octavo pico más alto del planeta. Su nombre proviene de la palabra sánscrita «manas» que significa «mente». Los primeros en coronar la cima fueron Toshio Imanishi y Gyalzen Norbu el 9 de mayo de 1956.

9º NANGA PARBAT – 8.126 m.


Su nombre significa «montaña desnuda» y con sus 8.125 metros sobre el nivel del mar es el noveno ochomil del planeta. En el mundo del montañismo se le conoce como «la montaña asesina» por la cantidad de vidas que se ha cobrado.

10º ANNAPURNA – 8.091 m.


Este imponente macizo con su pico más alto, elevado 8.091 metros sobre el nivel del mar es la décima cima más alta del planeta. En el hinduismo, Annapurna es el nombre de la diosa de la comida y la cocina y su nombre se traduce como «diosa de las cosechas».

11º GASHERBRUM I – 8.068 m.


Tiene una altura de 8.068 metros y los americanos Pete Schoening y Andrew Kauffman fueron los primeros en alcanzar su cima el 5 de julio de 1958. Es la undécima cima más alta del mundo. También se le conoce como el K5 o el Hidden Peak.

12º BROAD PEAK – 8.051 m.


La duodécima cima más alta del mundo inicialmente se conoció como el K3 y tiene 8.051 metros de altura. Está situado en el macizo del Karakórum, a menos de 10 kilómetros del mítico K2.

13º GASHERBRUM II – 8.035 m.


Tiene una altura de 8.035 metros y es la treceava cima más alta del planeta. Está situada en el Karakórum e inicialmente se conoció como el K4. En balti significa «montaña hermosa».

14º SHISHA PANGMA – 8.013 m.


También se conoce como el Gosaithan. Este ochomil, el último de los 14 que superan esta mágica altura en todo el planeta, tiene una altura de 8.013 metros sobre el nivel del mar y su nombre significa en tibetano «cresta sobre la planicie de hierba». Gosaithan, el otro nombre con que es conocido, significa en hindi «el trono de los dioses». Es la única de los catorce ochomiles que está situada íntegramente en el Tíbet, en el Parque Nacional de Langtang.

Historia de los Pozos de Nieve

LOS POZOS DE NIEVE, una industria rural en la montaña mediterránea.

Desde la antigüedad, la nieve acumulada en la montaña se ha utilizado para enfriar bebidas y alimentos. Incluso llegó a emplearse con fines curativos.

Estas faenas se conocen desde 1840 hasta la venida de la República de 1931. Con el cambio de costumbres y la mejora de vida en las ciudades, la demanda de este conservante natural creció de tal modo que su comercialización se convirtió en un próspero negocio.

Estos hombres, mal vestidos y mal calzados se refugiaban en una pequeña cabaña hecha de piedras y tejado de ramas, donde se calentaban del fuerte viento helado.

Estos trabajos se realizaban a principios de primavera, eran llenados de nieve a cuestas de hombres, cortada con palas hasta llenar el pozo, después eran cubiertos con matojos, bolinas y tierra. Luego, cerca del verano y siempre por la madrugada era sacada y transportada en bestias de carga.

Se cargaba en capachos de esperto vivo, en bloques de 50 kgs., en el fondo del capacho se depositaba «tamo», especie de serrín de paja y los laterales de helechos y se transportaba de nuevo con las bestias a toda la provincia de Málaga y otros lugares de Andalucía. El hielo era utilizado para refrescos y conservación de alimentos.

Como apuntan algunos expertos, el comercio de la nieve para abastecer a las ciudades llegó a crear numerosos oficios en el medio rural, enriqueció a los propietarios de las explotaciones y contribuyó al Tesoro Público.

Sin embargo, los frecuentes conflictos entre arrendatarios, la bonanza de algunos inviernos y la aparición de la industria frigorífica hicieron desaparecer definitivamente a esta floreciente actividad.

Los neveros que están situados en los términos municipales de Yunquera y Tolox (Málaga), en el lugar denominado Puerto de los Ventisqueros en la Sierra de las Nieves, a 1.600 m. de altitud. Son circulares de unos 8-10 metros de diámetro y una profundidad de medio metro.

Estos pozos tenían unos desagües que desalojaban el agua, quedando la nieve hecha hielo. Aún quedan lo que fueron aquellos populares pozos de la nieve, aunque están llenos de tierra y matojos y van quedando en el olvido.

Alguno se ha reconstruido para salvar la memoria historia de este oficio que como muchos otros, ha devorado el progreso.

Estos pozos, que en el pasado fueron construcciones ideadas para conservar la nieve caída durante el invierno, son hoy día un testimonio más del variado patrimonio rural de la montaña mediterránea.

Con su esfuerzo y sacrificio dieron fama a nuestra Sierra de las Nieves.

Una historia real y dura…

RESCATE – SERIE DOCUMENTAL -GREIM, SEREIM, EREIM

En nuestro país, con una envidiable red de parques y espacios naturales únicos para la práctica de deportes outdoor como senderismo, alpinismo, escalada, descenso de barrancos o espeleología, las prácticas al aíre libre cada día son más populares. Pero cuando salimos a la montaña, las cosas no siempre salen como esperábamos y, en ocasiones, ocurren accidentes.

A veces, inevitables; otras, la negligencia, falta de preparación o descuidos de los accidentados son el principal motivo. En todos los casos, una llamada de auxilio contará con la rápida intervención de los profesionales de la Guardia Civil más preparados y entregados. La garantía de que, si alguien puede ponerle un punto y final afortunado a la experiencia, son los integrantes del GREIM.

La Guardia Civil cuenta con el Servicio Aéreo (SAER) y los Grupos de Rescate en Intervención en Montaña (GREIM) que, apoyados por los médicos del 061, forman uno de los modelos de rescate más avanzados de Europa. 

LA IMPORTANCIA DE UN GUÍA TITULADO PARA TUS ACTIVIDADES


El equipo de rescate


El grupo de profesionales formado por agentes del Grupo de Rescate en Intervención en Montaña (GREIM, Guardia Civil), Servicio Aéreo (SAER) y los médicos del 061, forman el tándem perfecto para poder llevar a cabo esta labor.

Su intervención puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Son auténticos héroes aunque ellos no opinen lo mismo. Ahora podremos verlos tanto en acción como en un contexto más tranquilo y relajado.

De esta forma, podremos conocer a estas personas en el desarrollo de su actividad extrema, pero también a los seres humanos que se encuentran detrás.

Nos cuentan otras anécdotas y descubriremos cómo se sienten, cómo definen su trabajo, sus anhelos, satisfacciones, miedos, fallos e incluso momentos de debilidad, cuando el rescate no ha sido posible o ha habido víctimas mortales. 

Una serie trepidante, inusual, ágil y muy emotiva con la que aprendemos la importancia de cada paso, de cada decisión cuando nos encontramos en la naturaleza; pero también, a disfrutar de la montaña sabiendo que, ante cualquier imprevisto, siempre estarán para ayudarnos.

  • Grupo de Rescate e Intervención en Montaña (GREIM)

    GREIM: Grupo de 11 especialistas al mando de 1 Suboficial.

  • Seción de Rescate e Intervención en Montaña (SEREIM)

    SEREIM: Grupo de 15 guardias al mando de 1 Oficial.

  • Equipo de Rescate e Intervención en Montaña (EREIM)

    EREIM: Grupo de 4 a 6 guardias al mando de 1 Cabo.


EPISODIOS



REDES SOCIALES GUARDIA CIVIL

Historia de la Vereda de la Estrella en Sierra Nevada

Mucho antes de que llegara el esquí y mucho antes de que se construyera la estación invernal de Sierra Nevada, los aficionados a la montaña granadinos ya subían a “la sierra”, como siempre se le ha llamado aquí a la montaña que enmarca la postal perfecta de Granada.

Aprovechaban un viejo ferrocarril de vía estrecha, el Tranvía de la Sierra, que estuvo en funcionamiento entre 1925 y 1974. Salía de Granada capital, pasaba por Güejar-Sierra y tenía su parada final en el barranco de San Juan, en la cabecera del río Genil. Hoy la vieja plataforma desmantelada, ya sin railes ni guardavías, sigue siendo un buen acceso hasta el barranco de San Juan, punto de inicio de la Vereda de la Estrella, una de las rutas senderistas más bellas y espectaculares de Andalucía.

¿Sabías de dónde viene el nombre de Vereda de la Estrella?

La Vereda de la Estrella es en realidad una antigua pista de acceso a varias minas que desde época árabe se explotaron en esta vertiente norte de Sierra Nevada. El camino fue construido en 1890 para facilitar el tránsito de carros cargados con galena y pirita. La llegada del tranvía en 1925 supuso una reactivación de la actividad minera en el valle y del tránsito de recuas de acémilas por la pista, pero la desaparición del tren llevó también al abandono completo de la extracción.

Queda en pie el viejo poblado de la mina La Estrella, que da nombre a la vereda, y restos de otras explotaciones: La Probadora y La Justicia.

La penosidad del desplazamiento hasta los puntos de extracción y los rigores del invierno impedían buena parte del año el trabajo.

Las extracciones mineras en el Valle del Genil fueron numerosas y en diferentes localizaciones (Vacares, Veta Grande, Guarnón…). La senda minera desde la localidad de Güéjar Sierra hasta las minas de la Estrella, fue abierta a mediados del siglo XIX y acondicionada más tarde por la compañía belga que extraía el cobre de estas minas.

En realidad, eran varias explotaciones con nombres que hacían alusión a las esperanzas que depositaban en ellas: la Perla, la Mejor de Todas, la Esperanza, la Poderosa, el Trueno…

La primera que encontramos en este sendero se llamaba la Probadora.

Más oculta está la de la Justicia, y tras los muros que formaron el pequeño poblado minero y las estructuras de fundición, la mina de la Estrella propiamente dicha.

Poco después de estos poblados el valle se ensancha momentáneamente en la confluencia de tres arroyos, en una zona de prados conocida como Angostura del Real. La vereda baja por fin al río y permite, si el tiempo acompaña, un baño o un descanso en sus riberas.

Uno de los tres valles, por el que desagua al arroyo Valdecasillas, enmarca el majestuoso perfil del Alcazaba (3.371 metros). La senda gira y se introduce pegada al cauce por el barranco de Valdeinfierno en busca de la base del Mulhacén.

Alcazaba 3.365m / Mulhacén 3.479m. / Veleta 3.398m.

Cueva Secreta, el final de la senda, que coincide con un abrigo de piedra utilizado como refugio desde tiempos remotos por pastores y recolectores de plantas aromáticas. Los montañeros lo utilizan ahora como vivac en su marcha de aproximación hacia la cara norte del Mulhacén. Hay que reconocer que Cueva Secreta es un punto vulgar y poco atractivo, más aún si se piensa en los magníficos paisajes dejados atrás. Pero a partir de aquí el valle se va cerrando y la senda se encrespa ya en un pronunciado desnivel que lleva al collado y laguna de la Mosca, preludio de la cara norte del Mulhacén

Vereda de la Estrella, un paseo por el ‘Himalaya’ andaluz

Historia del Puente Nuevo de Ronda

El Puente Nuevo de Ronda es un símbolo universal de una de las ciudades con más visitantes de toda Andalucía, Málaga. Es una joya de la ingeniería que costó mucho esfuerzo levantar y, a su vez, permitió la expansión del municipio de forma natural, partido en dos por el río Guadalevín. Esta construcción permitió crecer a la población en dirección a la dehesa del Mercadillo, la actual plaza de España.

Dibujo imaginario del primer Puente Nuevo de Ronda. William Jacob 1809

La proyección del puente se remonta al año 1542, pero no fue hasta 1735 cuando se inicia la construcción del primer puente. Se consiguió levantar una estructura de 100 metros de altitud y 35 metros de diámetro, realizada en un solo arco. Sin embargo, la mala ejecución del proyecto, el mal cerramiento del arco y la falta de apoyos contribuyó a que la estructura terminase derrumbándose seis años después de su construcción.


Arriba, proyecto de Manuel Godoy de 1780. A la Izquierda, proyecto de Domingo Loys Monteagudo (1777). Junto a estas líneas, perspectiva del Puente Nuevo en 1785.

En el derrumbamiento murieron cincuenta personas, y cientos de toneladas de piedra terminaron en el fondo del barranco. Este terrible accidente propició el diseño del actual puente que, hoy en día, todos conocemos. La construcción de un puente de esta magnitud en la primera mitad del siglo XVIII suponía un auténtico hito en la historia de los puentes, superando a la totalidad de estructuras de este tipo que se habían construido en el planeta, exceptuando aquellos realizados por el antiguo Imperio Romano.

Sin embargo, y a pesar de este trágico suceso, en la actualidad podemos disfrutar de la joya arquitectónica y monumental que es el Arco de Felipe V. Con el fin de permitir la circulación se eliminó el trozo de muralla que la impedía y se construyó una rampa y el Arco ya mencionado, tratando de mejorar los accesos a la ciudad, pero la fuerte pendiente no era la más indicada, sobre todo por la dificultad añadida para el paso de carruajes.

Arco de Felipe V

Reanudación en 1759

Tal y como expone el historiador Faustino Peralta y como confirman los documentos conservados en la Biblioteca Virtual de la Serranía de Ronda gracias a la investigación de Aurora Melgar, las obras del Puente Nuevo se reanudaron en el año 1759. En un estudio realizado por Rosario Camacho y Aurora Miró, titulado “Antecedentes del Puente Nuevo de Ronda”, podemos contemplar los distintos proyectos que se barajaron para llevar a cabo la construcción del puente.

La financiación supuso algunos problemas, llegando a contar con aportaciones económicas de distintos pueblos: 15.000 reales de la Real Maestranza e, incluso, transacciones que se realizaron en la Feria de Mayo. El trazado de los planos corrió a cuenta de José Martín de Aldehuela, llegando a dirigir la construcción del arco principal y de la calzada superior que, desde el 4 de noviembre de 1787, abrió el puente al tráfico y, en la actualidad, es pisada por cientos y cientos de visitantes de la emblemática obra. El puente fue finalmente inaugurado en el mes de mayo de 1793.

Está realizado en sillería de piedra, presentando un arco central de medio punto que se apoya sobre otro más pequeño, bajo el cual transcurre el curso del río Guadalevín. En la parte superior encontramos las dependencias del puente que sirvieron de prisión y, a ambos lados, se abren otros dos arcos de medio punto que sostienen la parte de la estructura que soporta la calle.


Un siglo de la tragedia

Además, la historia del Puente Nuevo de Ronda escribió una de sus páginas más negras en 1917, cuando un desprendimiento de rocas en la garganta, en plena noche, sobre las cuatro de la madrugada, sepultó literalmente a un total de 15 personas, diez de una misma familia, que se encontraban durmiendo en los molinos que en el fondo de la Tajo se situaban para aprovechar la fuerza de la corriente del río Guadalevín.


Curiosidades del puente nuevo de ROnda

Las mejores vistas que podemos observar del Puente Nuevo se localizan al final de un pequeño camino que discurre desde la plaza de María Auxiliadora. El anhelo de construir un puente que salvarguardara el acantilado que cruzaba el Tajo siempre existió, primero de la mano de los árabes y después de los cristianos. Tras la conquista cristiana en 1485, la vida en la villa se desarrolló con gran rapidez, por lo que el gran aumento de población demandaba la construcción de un nuevo puente. El intento de construir el puente en el siglo XVI fue fallido, puesto que la dificultad técnica que presentaba era enorme. Finalmente, su construcción entre 1759 y 1793, más de tres décadas, fue de una gran pericia y supone una obra maestra de la ingeniería. A pesar de sus enormes dimensiones, el puente se mimetiza a la perfección con el elemento natural de la roca, ya que el color se diluye con las paredes del acantilado. Esto se debe a que el material que se utilizó fue el extraído del fondo de la garganta del río tras el primer derrumbamiento.

A José Martín de Aldehuela, el enigmático arquitecto del puente, se le atribuye también la construcción de la Plaza de toros de Ronda, aunque no es un dato que esté confirmado. Llegó a Málaga por el requerimiento del obispo Molina Larios para construir los cimientos de la catedral de Málaga, ya que el arquitecto había trabajado con gran destreza en la catedral de Cuenca con anterioridad. Sin embargo, muchas son las leyendas que circulan sobre este puente y, una de ellas, dice que Martín de Aldehuela se suicidó en el Puente Nuevo por no poder concebir, con posterioridad, un puente mejor que ese. Sus restos se encuentran sepultados bajo la plaza del convento de San Pedro de Alcántara, en Málaga.

Sobre el arco principal del Puente Nuevo hay una ventana de pequeñas dimensiones que, como ya apuntábamos con anterioridad, es una estancia oculta que sirvió como cárcel y, posteriormente, se convirtió en un mesón, transformándose aquello que fue considerado condena en un privilegio. En la actualidad es un centro de interpretación del entorno y la historia de la ciudad, donde se muestran diferentes fotografías y vídeos que relatan la historia del Puente Nuevo. Algunos días, cuando el viento sopla con ferocidad bajo los arcos del puente, se producen fuertes silbidos y el viento eleva el agua del río, por lo que se suele decir coloquialmente que “llueve hacia arriba”.

Los Bandoleros de Ronda

Los Bandoleros de Ronda

Históricamente en Ronda en 1810 llegan las tropas francesas al mando de José Bonaparte que se hospeda en el hoy colegio de Santa Teresa. Aunque no sufrieron una gran oposición hay que destacar que más de 1400 rondeños se unieron a las tropas de Sevilla y Granada en su lucha contra los franceses que fueron derrotados en la batalla de Bailén haciendo que José Bonaparte abandonara Madrid y Napoleón tomara el mando de sus tropas, a partir de ese momento toda la resistencia se concentra en la serranía creando grupos guerrilleros que obligaron a los franceses a mantener un ejército en nuestra ciudad al mando del General Boussain, muerto por un tiro de un serrano a las afueras de Ronda.

La guerra mantenida con los franceses tuvo como consecuencia la destrucción de edificios como el Alcázar, los molinos, almazaras y cultivos, llevando a la población a una situación precaria de ahí la agrupación en la sierra de gentes y contrabandistas en ruta a Gibraltar hasta principios del siglo XX.

Podemos decir que es aquí, con la expulsión de los franceses de la Serranía, cuando comienza toda la historia de los bandoleros, guerrillas de hombres que antes asaltaban a los franceses de manera legal y que ahora sin recursos para poder subsistir y mantener a sus familias siguen asaltando pero de manera ilegal tratadas de forma malvada a veces y romántica y añorada otras tantas, pero sobre todo destacar el carácter liberal de los Rondeños siempre enfrentados a la disposición opresora y dictatorial, amantes de la naturaleza y la vida, unido a la pobreza y a las injusticias de la época y al derecho de proclamación; bandolero viene de bando, de proclamar bandos en su defensa o en su contra.

Hombres fuera de la ley condenados por delitos a veces insignificantes pero tratados todos con el mismo rasero cuya única opción para escapar de la condena de entonces, casi siempre la muerte, era refugiarse en el peculiar entorno de la serranía.

Más tarde las guerras comuneras durante el reinado de Carlos I no levantarían la situación, más bien las gentes armadas por el propio rey, encontraba una mejor manera de sobrevivir entre los riscos de las montañas aunque no tuvieran que comer.

Son muchas las leyendas relatadas sobre los bandoleros pudiendo hacer creer que sólo sean eso, pero existen documentos de la época que reafirman sus hazañas, su existencia, su carga política etc. Tenemos pro ejemplo los diarios de la época como “El Serrano” de 1846, “El Ramillete” de 1855 , “El Rondeño”, así como documentos de la recién creada Guardia Civil que jugó un papel decisivo en la lucha contra estos forajidos; quizás los bandoleros se vieran como no gente tan mala por el resto de los ciudadanos más humildes debido a que sólo intentaban sobrevivir, se tomaban la justicia por su mano, sólo asaltaban a aquellos que le sobraba, y los cuerpos de poder hacían mal uso a veces del mismo ,en fin para unos eran héroes y para otro simples forajidos. Tenemos vivencia de la lucha entre bandoleros y cuerpos de seguridad hasta el s. XX , además de la Guardia Civil se crearon otras formaciones como los Escopeteros voluntarios, Compañía de Escopeteros de Getares, etc.

Pero el bandolerismo se da en nuestra tierra mucho antes de que estuvieran los franceses en personajes tales como los bandidos Caracota y Materno en el s. I, en s. XVI Pedro Machuca, Omar Ibn Hafsum natural de Auta cerca de Ronda con su espíritu independentista por la opresión de la nobleza árabe entre los años 880 y 918, en 1577 la cuadrilla de Juan Esvila sembraban el temor , en 1805 el Mediopedo, Caparrota célebre en 1847, El Marroquí y El Conejo abatidos por la Guardia Civil en 1870, El Zamarra en 1851 conocido como el Terror de la serranía de Ronda, Vicente León y Antonio Rojas, El Joseito, el Cristo y el Ranga ya en 1905, el Macareno y Burro Cano, y una larga lista cuanta más represión, pobreza, injusticia y hambre más eran los bandoleros, hasta los últimos de la historia de Ronda Flores Arocha y Juan Mingolla Gallardo “Pasos Largos”.

El bandolero en la serranía también adquiría otros cometidos, iba muy unido en la mayoría de los casos al contrabando en su ruta hacia Gibraltar y a la afición del toreo, ejemplo de ello tenemos a José Mª el Tempranillo, Juan Caballero, el famoso Vivillo, y como no José Ulloa Navarro “Tragabuches”, uno de los componentes de los siete niños de Écija que luchaban contra las tropas francesas además de bandido, contrabandista y torero, cantaba y según dicen no del todo mal.

Hablemos un poco de estos singulares personajes al que se le han dedicado canciones, leyendas, poesías y sigue en boca de todo aquel que se acerca un poco a la historia de la Serranía.

Tragabuches

Nació en 1780 en Arcos de la Frontera, hacia 1800 fue banderillero en la cuadrilla de los Romero llegó a tomar la alternativa en la Plaza de toros de Salamanca en 1802. Se retiró pronto sin embargo del toreo. Vivía en Ronda con una bailarina llamada María “La Nena” que le ayudaba en la tarea del contrabando, se convirtió en hombre fuera de la ley a raíz de un altercado que relatan así: partía invitado por su antiguo compañero de cuadrilla , Panchón, a torear a Málaga un día de 1814 por el camino su yegua tropieza y derriba a “Tragabuches” dislocándose un brazo y por consiguiente sin poder torear; pensó como gitano que se trataba de una señal para no volver a torear, no era su destino, así que decidió regresar con su amada y dedicarse al bandolerismo. Cual fue su sorpresa que al llegar a su casa de Ronda se encontró a María con su amante el sacristán de la Iglesia de La Mayor llamado Pepe el Listillo, fue tal la ira que degolló al sacristán dentro de la tinaja donde le encontró escondido y a María la tiró por el balcón, seguidamente bajó a la calle le arregló las vestiduras y marchó hacia la sierra con los demás bandidos.

José María el Tempranillo

Uno de los bandoleros más famosos de la serranía, era natural de la provincia de Córdoba pero una disputa que le llevó a matar a un ciudadano que intentaba cortejar a su novia, hizo que escapara hacia el refugio natural que le ofrecía la sierra de Ronda. Se sabe que tenía a más de cincuenta bandoleros a sus órdenes que fue discípulo de Frasquito el de la Torre con cuya hermana se casaría. Cuentan como si de un héroe se tratara que cuando su mujer estaba de parto le tendieron una emboscada; para no infundir sospechas acudió solo al cortijo donde su mujer iba a dar a luz y allí le estaban esperando para darle muerte. El tiroteo era incesante se cuenta que José Mª en su caballo pudo llegar hasta donde estaba su mujer, que murió tras dar a luz, cogió al recién nacido metiéndolo en su faja, a su mujer la puso en la grupa de su caballo, y logró escapar disparando a dos manos y dando muerte a los que allí le asediaban.

Este bandolero recibió el indulto e incluso entró a formar parte como comandante del llamado Escuadrón de Seguridad, destinado a combatir a los malhechores. La muerte le llegó en 1833 de forma violenta a manos de otro bandido “El Barberillo” que siempre había mostrado cierta envidia por él.

Flores Arocha

Nació en 1887 en Igualeja cercana a Ronda, se dice que no tenía buena fama en su pueblo, que conseguía dinero robando ganado, que era un conquistador y no contaba con muchos amigos. Su vida se complica por el ansia de obtener una finca que su suegro no le quiso vender y si en cambio se la vende a un primo suyo llamado Salvador. Así en 1931 Flores Arocha va a replantear la compra a Salvador, éste acaba de llegar a la finca con su hija de dieciocho años, se enredan en una discusión tal que a Arocha se le dispara el arma no con tal intención y da muerte a la hija de Salvador, desde este momento Flores es un forajido perseguido por La Guardia Civil y huye a la sierra.

En 1932 vuelve a la finca en un acto casi demoníaco derriba la puerta y va matando a toda la familia, la mujer , los hijos y finalmente a Salvador, después de la matanza suelta a los cerdos para que terminen con las víctimas. Fue tal la crueldad que todo el país pedía justicia. Flores vuelve a la sierra con su familia hasta que en diciembre de 1934 la Guardia Civil sabe de su paradero y van a por él, fue un enfrentamiento largo y duro ya que tanto Flores como sus dos hijos que le acompañan ofrecen una fuerte resistencia y no pretenden rendirse.

En el tiroteo dan muerte a miembros de la Guardia Civil pero al final éstos logran cercarle y darle muerte. Así concluye la historia del penúltimo bandolero de la historia de Ronda al edad de 35 años.

Juan Mingolla Gallardo

Conocido como Pasos Largos el último bandolero de Ronda.

Nació en El Burgo en 1873, fue soldado en Cuba en 1895 cuando vuelve a su tierra medio enfermo y con el carácter cambiado, taciturno. Gran amante de su familia se queda solo, su hermano mayor a fallecido, su hermano menor se casa y se va del hogar familiar y su madre muere en 1901 lo que le hace una persona cada vez más huraña e introvertida dedicándose sobre todo a la caza furtiva y pasando la mayor parte del día en la sierra. Se aficiona al juego y el dinero que consigue lo pierde apostando se mete constantemente en peleas por lo mismo y recibe más de una paliza. Le ponen una denuncia por realizar actividades ilegales y para vengarse mata en 1916 a dos guardas de la finca El Chopo llamados los Tribuneros, padre e hijo. El asesinato fue con saña debido al odio y la ira que lo cegaba, este fue el inicio que marcó a Juan Mingolla.

Se refugia en la sierra a la que conoce como la palma de su mano las cuevas de Clavelito, Lifa y Sopalmillos se convierten en sus refugios y comienzan sus hazañas y leyendas. A veces dejaba a los guardias que asaltaba, volver a Ronda para que contaran lo sucedido e incluso les devolvía las armas mostrando su lado compasivo. Secuestró y pidió un rescate por el famoso Diego Villarejo dueño de Cuevas del Becerro del que obtiene 10000 reales; al ser un personaje importante llega a oídos de las más altas esferas del país por lo que su busca y captura se convierte en una tarea primordial.

Su afición al juego continúa y por más dinero que consiga más pierde así pues sigue extorsionando llegando incluso a amenazar y presionar al propio alcalde de Ronda Juan Peinado Vallejo.

En 1916 Pasos Largos es encontrado por la Guardia Civil. Su escondite es revelado por la mujer de un cabrero en busca de la recompensa que por él se ofrecía, se combate entre disparos y Juan consigue escapar herido y cae por un barranco donde permanece inconsciente y malherido, la Guardia Civil le ha perdido. Cuando despierta decide que lo mejor es ir a Ronda se presenta en el Café Sibajas en la calle la Bola, donde jugaba a menudo, y cuentan que cuando los guardias iban a detenerle la gente que allí estaba lo vitorearon y arroparon. Pasos Largos es condenado a cadena perpetua y cumple condena en el Penal de Figueras afectado del pulmón hasta 1932 año en el que le otorgan el indulto. Cuando vuelve a Ronda es Diego Villarejo aquel que secuestró el que le ofrece trabajo como guarda en una de sus fincas, el trabajo le dura poco ya que la libertad en la sierra es lo que más ansia, así pues vuelve a sus andadas de bandido sin armas y cometiendo pequeños asaltos, hasta que roba una escopeta en el cortijo de Liza, ahora ya se siente completo: la sierra, su arma y la cruz patriarcal colgándole del cuello. Es considerado aún más peligroso y han de capturarlo vivo muerto.

Es en marzo de 1934 cuando la vida de PasosLargos llega a su fin, los informes recibidos por La Guardia Civil dicen que el bandido se encuentra en la cueva de Solpalmillo en sierra Blanquilla en la sierra de las Nieves, allá van a por él las fuerzas del cuerpo unidas procedentes de Arriate, Igualeja, Serrato, El Burgo, y Cuevas del Becerro. Le sorprenden y le invitan a que se rinda o sino le matarán a lo que él responde:”Pos máteme” y comienza a disparar contra los guardias. Se intuye que dada su naturaleza y raza prefería morir en la sierra su hábitat natural que entre los muros de una prisión